México y Colombia son parte de los países donde menos se confía en los medios

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Cortesía Freepik.

Tras un año de catástrofes y turbulencias sin precedentes, como la pandemia de Covid-19, la crisis económica, la protesta mundial por el racismo sistémico y la inestabilidad política, el Barómetro Edelman de la Confianza 2021 revela una epidemia de desinformación y desconfianza generalizada hacia medios de comunicación, líderes de todo el mundo, empresas y otras instituciones.

Solo en 17 de 27 países consultados para esta encuesta subió la credibilidad. En el caso de América Latina, creció en Brasil 4% con respecto al 2020, pero en México disminuyó 4% y en Argentina se mantuvo igual.

El 66% de las personas entrevistadas dijeron que los medios en México no son confiables y no son apartidistas (cinco puntos porcentuales más de desconfianza que la media general mundial, de 61%).

Para el estudio fueron encuestadas 33,000 personas entre octubre y noviembre del 2020, la investigación de la firma Edelman Data & Intelligence (DxI) fue realizada en 28 mercados y tiene un margen de error de +/- 0.6%.

Entre los países analizados en América Latina estuvieron Colombia, Argentina, Brasil y México.

Los encuestados estuvieron conformados por dos grupos: público informado y público general. El primero, representando el 17% de la población del estudio, contemplando personas con edades entre 25 y 64 años que se caracteriza por contar con educación superior, consumir medios de comunicación e interesarse en temas relacionados con política pública y negocios. El segundo equivale al 83% restante, formado por mayores de 18 años.

 

México

De acuerdo con los resultados, México es parte de los cuatro países con más desconfianza hacia el gobierno, junto con Brasil, Sudáfrica y Japón.

Cuatro de cada 10 personas entrevistadas dijeron que antes confiaban en los líderes gubernamentales nacionales pero ahora ya no. Lo mismo ocurre con líderes gubernamentales estatales o locales.

La desconfianza también es profunda en los medios de de comunicación.

A la pregunta: ¿Cuál de las siguientes instituciones confías que será la que nos dirija a un mejor futuro?, en México solo el 3% respondió que los medios de comunicación.

La respuesta con el número más alto es el que corresponde a “organizaciones multinacionales (como la ONU)”, con 31% de confianza. El 24% dijo que las empresas, 14% que las ONG, 9% que el gobierno, 19% que ninguna de las anteriores.

El 70% de los encuestados en México consideran que hay una “crisis de desinformación”, es el porcentaje más alto de los países en la investigación. Francia y Alemania, por ejemplo, están en 57% en la respuesta a este cuestionamiento.

A la pregunta: “Cuando estás buscando noticias e información en general, ¿qué tanto confías en cada una de las siguientes fuentes?”. En una escala de 9 puntos las respuestas fueron estas:

  • “Motores de búsqueda”: 69% de confianza.
  • “Medios propios”: 64%
  • “Medios tradicionales”: 58%
  • “Redes sociales”: 45%

Cuando se les preguntó sobre fuentes de información individuales, los encuestados en México respondieron que confían más en…

  • una persona académica (76%)
  • experto técnico de una empresa (76%)
  • CEO de la empresa donde trabaja la persona encuestada (70%)
  • “alguien como yo” (68%)
  • CEO (62%)
  • Junta directiva (61%)
  • un empleado (59%)
  • representante de una ONG (53%)
  • periodista (44%)
  • gobierno (30%).

A pesar del desánimo en México, hay una respuesta generalizada en la encuesta sobre lo que puede surgir en medio de la pandemia. Basta mirar los porcentajes en estas respuestas.

“¿Con qué opción estás más de acuerdo?…

  1. “Nada bueno saldrá de la pandemia. Arruinará vidas, no dividirá más como sociedad y agotará los recursos que se pudieron haber utilizado para abordar otros temas sociales”: 19%.
  2. “Por terrible que sea, esta pandemia hacia innovaciones valiosas y cambios para mejorar la forma en que la vivimos, trabajamos y tratamos a las demás personas”: 81%.

Cuatro de cada 10 dice que con la pandemia se dará más atención al cambio climático, cinco de 10 dice que habrá cambios innovadores en la forma de trabajar, siete de 10 dice que habrá mayor preparación para nuevas pandemias.

 

Colombia

Tras uno de los años más atípicos de la historia reciente, el Barómetro 2021 ha dejado cuatro grandes conclusiones sobre la situación de la confianza a nivel global. Y de acuerdo con el informe de la sección colombiana son las siguientes:  

1. Crisis de liderazgo, la pandemia puso a prueba la confianza

Tres de las cuatro instituciones evaluadas disminuyeron sus niveles de confianza en 2021. Los medios de comunicación y las organizaciones decrecieron 9 puntos y las empresas 3 puntos, mientras que el gobierno se mantuvo en la misma escala en comparación con 2020.

Para las personas encuestadas ninguna de estas organizaciones es considerada competente y ética.

La institución en la que más desconfían los colombianos continúa siendo el gobierno: Colombia se ubica en el cuarto lugar como una de las naciones con mayor desconfianza en esta institución, con 20 puntos por debajo del promedio global que se encuentra en 53%.

A su vez, el país ocupa el quinto lugar como uno de los que más desconfía de los medios de comunicación, con 12 puntos por debajo de la media mundial que es de 51%.

En 2021 el país disminuyó 5 puntos en el índice de confianza general, en comparación con el año pasado. Sin embargo, cabe destacar que las empresas son la institución de mayor confianza, con dos puntos por encima del promedio mundial (61%). En contraposición, las ONG’s salen de los índices de confianza positiva tras decrecer 9 puntos con respecto al año anterior, situándolas en un 56%, siendo el puntaje más bajo desde que se inició por primera vez en Colombia el Trust Barometer.

En materia de liderazgo, según los colombianos, los líderes no son confiables para hacer lo correcto. De acuerdo con los resultados, los roles con mayor nivel de confiabilidad son los científicos (70%), el CEO de la empresa en la que cada persona trabaja (69%) y las personas de su comunidad (57%). No obstante, aquellos en los que más desconfían son los funcionarios públicos (24%), los periodistas y líderes religiosos (35%) y los CEO de compañías diferentes a la propia (41%).

Llama la atención que en Colombia los líderes son sospechosos de mentir y desinformar, el 72% de los colombianos cree que los líderes gubernamentales y el 66% que los líderes empresariales están tratando de engañar a la gente a propósito, diciendo cosas que saben que son falsas o grandes exageraciones.

Ciudad de Bogotá, la capital colombiana. Imagen: Cortesía Pixabay.

2. El 72% de los colombianos asegura que se pondría la vacuna contra el COVID-19 este año 

De acuerdo con el barómetro, el 72% de los colombianos asegura que se pondría la vacuna contra el COVID-19 este año, superando la disposición registrada en países como Estados Unidos (59%), Francia (52%), España (58%) e Italia (65%); un resultado contundente dada la situación de salud pública en el país. Se destaca que de ese 72%, el 35% de los colombianos afirma que se aplicaría la vacuna una vez esté disponible y el 37% restante lo haría en un lapso de entre 6 meses y un año. De los 28 mercados evaluados, Colombia es el sexto país con dudas sobre la vacuna, con una calificación ocho puntos porcentuales por encima de la media global que es del 64%.

3. La infodemia alimenta la desconfianza

En Colombia, más de la mitad de los encuestados considera que las organizaciones de noticias están sesgadas: 73% de las personas está de acuerdo con que los periodistas y reporteros intentan engañar a la gente a propósito diciendo cosas que saben son falsas o grandes exageraciones. Igualmente, el 72% afirma que la mayoría de las organizaciones de noticias se preocupan más por apoyar una ideología o posición política que por informar a su público. Por último, un 76% asegura que a los medios de comunicación no les está yendo bien en ser objetivos y no-partidistas.

Al revisar el nivel de credibilidad de las comunicaciones, el 70% de los colombianos cree en su mayoría en lo que dicen sus empleadores. Los informes de medios con fuente nombrada, por su parte, cuentan con una confiabilidad del 62%, mientras que las grandes corporaciones son creíbles para un 59%. Asimismo, el 58% considera la información que proviene de la comunicación de publicidad como veraz, y el 57% la del Gobierno Nacional, estas dos se encuentran por debajo de los indicadores de confianza saludable.

Finalmente, el estudio reveló que la relación de buena higiene de la información en el país es menos de 1 por cada 3 personas. El 55% de los encuestados comparte o reenvía noticias que les parecen interesantes y, de ellos, solo el 37% verifica la fuente y tiene una buena higiene de la información.

4. Un nuevo mandato para las empresas

Las personas son mucho más propensas a confiar en las cosas que son familiares y cercanas, es así como el empleador ha demostrado ser el faro de este pilar para este año. En los países encuestados los niveles de confianza hacia los empleadores continúan estables o crecientes año tras año. En Colombia el 82% de los encuestados confía en su empleador en términos generales no solo como una fuente de información. Adicionalmente, el 67% espera que los CEOs sean quienes lideren los cambios que la sociedad necesita, en lugar de aguardar a que los gobiernos sean quienes propongan las soluciones.

En línea con lo anterior, cuando el Gobierno está ausente o es ineficaz, las empresas son consideradas como la institución idónea para que intervenga o llene el vacío, ya que es la única en la que se confía para que sea competente. Por esto, se espera que tengan un liderazgo a la hora de abordar los retos que van más allá de la propia empresa. En el país el 68% está de acuerdo en que los directores generales deben intervenir cuando el Gobierno no soluciona los problemas de la sociedad y el 49% cree que deben rendir cuentas al público, no sólo a un consejo de administración y a las partes interesadas.

El estudio también revela que el 93% de los colombianos cree que los CEOs deben liderar en los asuntos sociales y pronunciarse públicamente sobre retos como el impacto de la pandemia, la automatización del empleo, los problemas sociales, así como los problemas de la comunidad local.