Los periodistas de la nueva era pueden aprender del viejo método de Ortega y Gasset

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Dicen que José Ortega y Gasset tenía serios problemas para concentrarse por la cantidad de ideas que tenía en la cabeza. Si quería escribir sin distracciones y con tranquilidad caminaba casi a oscuras por un enorme pasillo. Cuando lograba poner en orden sus pensamientos, el autor de “Ensimismamiento y alteración. Meditación de la técnica y otros ensayos”, colocaba una tela negra en la pared a la altura de sus ojos y comenzaba a escribir.

Los periodistas de la era digital pueden aprender varias lecciones valiosas del enfoque de Ortega y Gasset (España, 1883-1955) hacia la escritura y la comunicación. El proceso de su escritura era conocido por su meticulosidad y rigor. Y sus métodos y principios pueden ser aplicados en el periodismo contemporáneo, tan lleno de estímulos, mensajes, ventanas abiertas. En fin, distracciones.

Investigación y preparación

Ortega y Gasset era un filósofo comprometido con la investigación y la reflexión profunda. Antes de comenzar a escribir, solía llevar a cabo una extensa investigación sobre el tema que iba a abordar en su obra. Esto incluía la lectura de obras filosóficas, históricas y literarias relevantes para su trabajo.

Reflexión y esbozo

Después de recopilar suficiente material y tener una comprensión sólida del tema, Ortega comenzaba a reflexionar sobre sus ideas. Solía hacer esquemas y esbozos detallados de sus escritos antes de empezar a redactar. Esta fase de planificación le permitía organizar sus pensamientos de manera coherente y lógica.

Escritura meticulosa

Ortega y Gasset era conocido por su estilo de escritura claro y preciso. Pasaba mucho tiempo seleccionando las palabras adecuadas y estructurando sus oraciones de manera que comunicaran sus ideas de manera efectiva. Su prosa era a menudo el resultado de una cuidadosa revisión y pulido.

Revisión constante

Ortega solía revisar y corregir sus escritos repetidamente. No tenía miedo de eliminar secciones enteras si no estaban a la altura de sus estándares. Esta atención meticulosa a los detalles y la revisión constante contribuyeron a la calidad de sus obras.

Ambiente de trabajo

Para poder concentrarse, Ortega y Gasset prefería un ambiente tranquilo y libre de distracciones. Trabajaba en su estudio, que estaba lleno de libros y material de referencia. Es posible que haya utilizado técnicas como la mencionada “hoja negra” u otras para minimizar las distracciones visuales.

Publicación

Una vez que estaba satisfecho con su trabajo, Ortega lo enviaba para su publicación en revistas, periódicos o en forma de libros. Sus obras abarcan una amplia gama de temas, desde filosofía hasta literatura y sociología, y han tenido un impacto significativo en la cultura y el pensamiento español e internacional.

El ensimismamiento, según Ortega y Gasset, es una noción que se refiere a la tendencia humana a mirarse a sí mismo, a la introspección y a la reflexión sobre la propia existencia. Es un tema importante en su obra “Meditaciones del Quijote”, donde explora la idea de que cada individuo tiene su propio mundo interior y se enfrenta a la tarea de comprenderse a sí mismo.