Ha sido un peor año para los periodistas en México: informe

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Informe Casede
Imagen del informe sobre Libertad de Expresión publicado por Casede en julio del 2020.

Inseguridad, precarización laboral, falta de autocrítica, desconfianza a los mecanismos de protección del Estado, batallas para obtener información pública y hostigamiento sexual son algunos de los problemas que enfrentan las/los periodistas en México.

El informe “Libertad de expresión en México 2020”, elaborado por el Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (Casede), señala que las condiciones para ejercer la libertad de expresión en el país se han deteriorado en el último año, sobre todo a niveles estatal y municipal. Y la expansión de SARS-COV-2, el virus que causa la COVID-19, ha exacerbado los riesgos y las vulnerabilidades.

Sobre los principales problemas, el documento hace un desglose:

Inseguridad

• Hay vacíos de Estado de Derecho en amplias zonas geográficas del país, e incluso los presidentes municipales son asesinados si se resisten a someterse a las reglas que imponen los grupos de la delincuencia organizada que operan en diversos municipios.

• Las personas periodistas viven agresiones cotidianas de parte de policías municipales y estatales, como vejaciones, golpes, retención de equipo de trabajo y detención arbitraria.

• La constante desacreditación y estigmatización hacia periodistas y medios de comunicación, realizados por el presidente de la república, con expresiones como fifís y conservadores, lo cual genera una cadena de acoso y escarnio desde el nivel municipal hasta el nacional.

• Se percibe que hay más vulnerabilidad cuando se escribe de política que cuando se escribe sobre narcotráfico.

• El gasto en publicidad oficial sigue siendo un instrumento de presión hacia los medios de comunicación, ahora a través de los recortes.

Autocrítica

• El que existan “periodistas que pongan en riesgo a otros periodistas” provoca rupturas muy profundas en el gremio, divisiones que los atomizan y dificulta articular acciones comunes que signifiquen una verdadera presión para exigir mejores condiciones laborales y acciones de protección, tanto a las empresas mediáticas, como a las autoridades.

• No hay autocrítica por parte de quienes hacen periodismo, quienes llegan a expresarse de esta forma son hostilizados y señalados a través de medios de comunicación y redes sociales.

• Se reconoce la necesidad de fomentar el periodismo de investigación profesional y ético, particularmente frente a temas de corrupción, impunidad y violaciones graves de derechos humanos por parte de actores de gobierno y de la delincuencia organizada.

Precarización en medios

• Las condiciones laborales (sociales, materiales y de profesionalización) son precarias.

• La redacción es el primer ámbito del que surgen los riesgos al enviarles a realizar coberturas periodísticas de campo de manera imprudente.

• La mayoría de los medios de comunicación no desarrollan ningún esquema de protección de carácter social, jurídico, físico o ético, hacia sus periodistas.

• Los medios de comunicación carecen de protocolos de protección y códigos de ética.

• La cooptación mediática es uno de los elementos que más afecta la labor periodística.

Mecanismo de protección y justicia

• Las autoridades de procuración de justicia evitan investigar delitos contra la libertad de expresión, prefieren hacerlo por delitos comunes.

• Se considera que el Mecanismo de Protección tiene procesos burocráticos y que no es capaz de responder a las realidades locales.

• Las personas periodistas no acuden al Mecanismo Federal por la falta de confianza en la institución y por el temor al resguardo de su información y datos personales.

 

Acceso a la información pública

• El acceso a la información es cada vez más complicado, las autoridades de gobierno y las plataformas de transparencia niegan o no publican información.

 

Hostigamiento y acoso sexual

• Además de los riesgos de profesión, las mujeres enfrentan hostigamiento y acoso, principalmente sexual, por parte de funcionarios de gobierno, pero también al interior de los medios de comunicación donde laboran.

• La mayoría de los medios de comunicación no tienen protocolos ni capacitan para prevenir y atender las violencias de género contra mujeres periodistas.

 

 

Para la elaboración del informe, el Casede hizo alianzas con la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), el Centro de Investigaciones y Docencia Económicas (CIDE) y tuvo el respaldo del Seminario de Violencia y Paz de El Colegio de México.

 

 Informe completo, descarga aquí.