Rituales para reportear en calle, no temas exagerar

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A medida que más gente se contagia de coronavirus en las ciudades, los periodistas deben tomar más precauciones.

Algunos han tenido la suerte de que sus medios se anticiparan para adquirir equipos y adelantar la cuarentena, pero otros no. Fotoperiodistas y camarógrafos, sobre todo, han tenido que conseguir insumos por cuenta propia.

¿Qué precauciones están tomando?, ¿cómo se están cuidado?, ¿qué rituales están llevando para protegerse a sí mismos, a sus familias y a las personas con las que interactúan en la calle? Compartimos algunas experiencias:

Neldy San Martín, periodista de Proceso

“Ha sido una cobertura distinta porque vas con la mochila llena de insumos: guantes, cubrebocas, la careta, ropa que vas a poder dejar unos días apartada, una chamarra impermeable que me cubría todo, lentes de sol, super armada”, dice San Martín.

“Además de Lysol, gel antibacterial, cosas que nunca te hubieras imaginado”.

Con todo ese equipo encima dice que sintió más seguridad para trabajar como lo ha hecho siempre, y ha viajado en Metro o en micro. Ayuda cuando la población lleva cubrebocas y sigue las medidas.

San Martín cuenta que Proceso compró trajes médicos de pies a cabeza, mascarillas y caretas. Ella había podido conseguir unos cubrebocas antes con la ayuda del fotógrafo independiente Miguel Dimayuga, a mediados de abril él todavía logró encontrar un lugar con insumos médicos a la periferia de la Ciudad de México.

El periodista de El País, Pablo Ferri, durante la pandemia del covid-19 en México. Foto cortesía de Mónica González.

Pablo Ferri y Mónica González del diario El País

Cuando vieron los miles de casos de coronavirus en España, la redacción del diario El País en México tomó precauciones y casi dos meses antes de que arrancara la cuarentena compró insumos: gel antibacterial, uniformes médicos, guantes, cubrebocas N95.

También decidió que el personal empezara a trabajar fuera de la oficina desde una semana antes, y eso ocurrió a finales de la segunda semana de marzo, contó el periodista Pablo Ferri en entrevista.

Ferri fue dotado de cinco mascarillas, la misma cantidad le entregaron a Mónica González, la fotoperiodista mexicana con la que ha trabajado hombro a hombro durante la pandemia. Juntos han ido a hospitales, mercados y funerales desde marzo.

“Yo salgo con el cubrebocas y luego tengo toallas desinfectantes, alcohol líquido y gel antibacterial. Cuando me fui a los hospitales de Tlalpan, después de cada entrevista que hacía a las personas que acababan de ingresar, desinfectaba la pluma, el celular, me quitaba el cubrebocas y me iba a hacer la siguiente”, dijo Ferri.

Con las mascarillas tiene cuidado de no tocarlas por fuera, no meter los dedos dentro de estas, desinfectarlas y dejarlas secando al sol. Y alterna una día con día. Suele pasar un poco de alcohol por la ropa después de la cobertura, y cuando llega a casa con su familia, entra por una segunda puerta, se quita lo que trae puesto y lo deja en una bolsa en la lavadora.

La fotoperiodista Mónica González dijo que además de los insumos básicos, el equipo multimedia compró googles de enfermería: “Traer la cámara es más riesgoso porque te tocas el rostro”.

En la oficina tiene una máscara que usa en las manifestaciones para protegerse del gas lacrimógeno, pero aún no la ha utilizado porque muchas de las fotografías las está haciendo con lentes largos.

Para visitas a hospitales en exteriores y durante una visita a la enorme central de abastos de la Ciudad de México, llevaron solo mascarillas y rociaron con alcohol los teléfonos y los equipos de trabajo.

“Utiliza cierta ropa solo para salir a trabajar”, es una de las recomendaciones de González, quien dijo que ha aprendido con la práctica y también de la experiencia de fotógrafos de Italia y China, con quienes ella y sus compañeros han compartido capacitaciones vía zoom.

Otro de sus consejos es que si debes grabar con micrófono, intenta mantener distancia y que no lo toquen los entrevistados. “Tampoco podemos saludar, sí tienes que marcar una distancia estricta. Aunque hay personas que es más difícil que te escuchen”, comentó.

La fotoperiodista vive con su pareja, un fotógrafo de la agencia de noticias AFP que debe salir también a calle, así que cuando ambos llegan a casa antes de entrar se descalzan, ponen los zapatos en una bandeja de plástico y les rocían solución de alcohol o cloro con agua; no usan ese calzado dentro. La ropa que llevaron a cobertura la colocan en un perchero, y de ahí la llevan directo a lavar.

La fotoperiodista Consuelo Pagaza durante la pandemia, México.

Consuelo Pagaza, fotoperiodista independiente

1. Me voy lo más cubierta.
2. Cabello recogido.
3. Cubrebocas.
4. Los guantes, aún tengo dudas si pueden concentrar más el virus.
5. Careta.

Esos son los cinco puntos básicos que la fotógrafa independiente Consuelo Pagaza realiza antes de tomar su cámara y salir a la calle a reportear.

Cuando regresa a su casa se lava las manos y se cambia la ropa, la mete a lavar enseguida; ella posteriormente se baña, sobre todo si estuvo mucho tiempo afuera, después toca limpiar el equipo.

“Las salidas las estoy reduciendo para historias muy específicas que he estado consiguiendo con varias semanas. Ahora tendré que poner un poco más de pausa, justo vamos a entrar al punto alto de la curva”, contó Pagaza.

 

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